lunes, 17 de febrero de 2014

La singularidad tecnológica, tu máquina y tú.

Un posible escenario futuro que juntos estamos construyendo sin percatarnos.

Hola de nuevo. Hoy me apetece hablaros de un apasionante a la par que perturbador concepto, la futurible singularidad tecnológica. El núcleo de este posible acontecimiento, ineludible para algunos y mera ciencia ficción para otros, nace de la interpretación de que el crecimiento acelerado del desarrollo tecnológico acabará desembocando en el surgimiento de una superinteligencia artificial. En algún momento del futuro, que algunos ubican en las primeras décadas del siglo en que nos encontramos, se alcanzará tal complejidad en los equipos de computación que se superaran las capacidades de la mente humana y emergerá de forma espontanea la conciencia artificial. Eso marcará un antes y un después. Un antes, continuidad de nuestro desarrollo actual. Un después, en un mundo influenciado por esa superinteligencia artificial e impredecible a día de hoy. Un antes y un después de la singularidad tecnológica (termino inspirado en la singularidad espacio-temporal). 
Se plantean varias hipótesis de como llegaremos a ese punto, si con equipos aislados altamente complejos y superinteligentes o como una red de computadores interconectados a modo de red neuronal que darán lugar a una conciencia distribuida. Podéis leer al respecto en la correspondiente entrada de la wikipedia
En cualquier caso, si llega a darse esta emergencia de la conciencia en base a un desarrollo artificial sustentado por un crecimiento hiperbólico de la tecnología, nos encontraremos en un escenario difícil de imaginar actualmente. Máquinas que podrían de manera autónoma "reproducirse" con mejoras "evolutivas" en cada generación a un ritmo constantemente acelerado desconocido para la evolución natural y con un horizonte a día de hoy totalmente difuso. ¿Hacia donde nos llevará eso? 
Hacia un idílico futuro en el que esa superinteligencia colabore con nosotros para resolver los problemas del planeta o hacia un apocalipsis de esos que tanto nos venden en la gran pantalla. Ni idea, no es mi intención aventurarme a predecirlo. De hecho, cuando leo algún artículo relacionado con el tema, no puedo pensar más allá de que ya podemos ir preparando la bienvenida a Skynet (los cinéfilos sabrán de que hablo).
No obstante, independientemente del giro que pueda dar nuestro destino llegados a ese punto, hay algo en lo que sí podemos reflexionar hoy. Si las predicciones aproximadas en cuanto a la fecha de la singularidad son correctas, puede que estemos ya siendo participes y colaboradores de que ese futuro se produzca. Sí, puede que lo estés siendo tú y lo esté siendo yo. Ahora mismo, muchos de nosotros estamos implicados en el desarrollo de equipamiento industrial que va mucho más allá de las clásicas máquinas aisladas de uso tutelado y manual bajo las órdenes de un operario. Hoy por hoy nos esforzamos en desarrollar equipos interconectados (en muchos a casos a través de internet) con capacidades de actualización remota de su operativa y con un funcionamiento cada vez más autónomo. Eso sí, lo hacemos con la tranquilidad de pensar que al final del camino encontraremos a una persona responsable que toma las decisiones. ¿Pero tan inverosímil es pensar que pueda llegar el día en que esa máquina que has construido hoy pueda recibir las instrucciones de una conciencia artificial? ¿Es técnicamente imposible?
Evidentemente no podemos esperar que una máquina que produzca nuggets de pollo tenga la misma implicación en el camino hacia la singularidad que los equipos utilizados para crear microprocesaores o ensamblar robots. En estos últimos casos sin embargo, vuestros desarrollos actuales se podrían utilizar para crear elementos más sofisticados que a su vez se utilizarían para la gestación de la siguiente generación. Eso en realidad ya lo hacemos hoy como eslabones en el progreso tecnológico, pero todavía bajo la tutela de mentes humanas. Pero insisto, la pregunta sigue siendo ¿es técnicamente viable que el equipo que has desarrollado hoy pudiera ser utilizado por una mente artificial?
Si la respuesta es sí, como decía, puede que estemos siendo actores relevantes en el recorrido que nos lleve hacia la singularidad tecnológica. Sea para bien o para mal.
No pretendo ni espero que este post os de pie a una reflexión profunda al respecto ni mucho menos. Simplemente he creído interesante que tengáis noción (los que no hubiesen oído hablar del tema) de este posible escenario futuro que quizá vivamos en primera persona junto a nuestros hijos.
Yo por lo pronto, voy a empezar a acostumbrarme a las despedidas estilo "máquinainteligentedelfuturo".

Así que, Sayonara baby.

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