lunes, 22 de septiembre de 2014

Ajuste de una fotocélula con potenciómetro

El primer y más básico paso que en muchos casos nos saltamos.

En el entorno industrial uno de los elementos más comunes y con los que habitualmente nos toca
lidiar son los sensores fotoeléctricos. En sus versiones más básicas nos encontramos con las opciones de reflexión directa, espejo o barrera con un sencillo ajuste por potenciómetro. 
Cuando adquirimos uno de dichos elementos siempre viene acompañado de un papelito más o menos extenso, pero como traté en esta otra entrada ¿de qué sirve leerlo? 
Algunas décadas atrás, quizá los menos escrupulosos lo hubiesen usado para envolver el bocadillo como alternativa al periódico del domingo, pero hoy, a la basura y listo. Bueno, al contenedor azul que hay que reciclar para imprimir más manuales. Pues eso, nosotros más chulos que un 8 hacemos un ajuste a ojo y a funcionar. Y eso en el mejor de los casos, que si lo sacas de la caja y ya parece ir, ¿para qué perder más tiempo?
Pues ese minutito que te ahorras en el ajuste del sensor puede que se conviertan en varias horas perdidas cuando algunas piezas no son detectadas o cuando recibimos pulsos fantasma en el autómata que lo hacen volverse loco. Así que pese a parecer una obviedad, hoy me ha parecido oportuno repasar con vosotros el proceso correcto para el ajuste de un sensor de este tipo. 
El sensor puede encontrarse bajo una de estas dos situaciones, que reciba luz o no. Esto en función de si es de barrera, espejo o reflexión directa se dará en las siguientes situaciones. 


El sensor puede disponer de algún modo de selección de operación “Light On” o “Dark On”. Asumiré modo “Light On” y simplemente tened en cuenta que en modo “Dark On” tendremos un comportamiento invertido en la salida.

Veamos los pasos uno a uno: 
1. Giramos totalmente el potenciómetro hasta la posición MIN.

2. Estando en la condición de luz recibida giraremos el potenciómetro lentamente hasta que la salida pase a ON. Este será nuestro punto A.

3. Según corresponda, colocaremos o quitaremos el objeto a detectar para pasar a la condición de “oscuridad”.

4. Continuaremos girando el sensor hasta que pase a ON nuevamente y consideraremos a este el punto B. Si incluso llegando al final del potenciómetro la señal no ha pasado a ON, tomaremos la posición MAX como nuestro punto B.

5. Giraremos el potenciómetro hasta el punto medio entre A y B ya que este es el punto óptimo de trabajo. 

6. Para terminar, colocaremos los brazos extendidos... los puños cerrados... los pulgares arriba... y daremos una vuelta cantando alto y claro Chuchua, chuchua, chuchua, ua, ua. 

Este último paso, aunque opcional, os aseguro que será muy celebrado por parte del personal que tengáis alrededor. 

Hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os sea de utilidad y la recordéis como alternativa al “ojímetro” en el ajuste de vuestros sensores.


Saludos.

2 comentarios:

  1. Ahora entiendo todos mis problemas con las fotocélulas. Me estaba saltando el paso 6!
    Me ha gustado mucho el post, sencillo y muy didáctico.
    Saludos.

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  2. Claro Eugenio, ese paso es decisivo. Por cierto, enhorabuena por tu blog, lo he visitado varias veces y me ha parecido muy interesante. Un saludo.

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